Este disco se editó cuatro meses después de la muerte de Gregg, podemos decir que es su disco póstumo y es de esos que te llega directo al corazón, inevitablemente en esa epoca Gregg ya tenia claro que no le quedaba demasiado tiempo y la decisión de meterte en un estudio para grabar estas canciones, la mayoria son versiones de clásicos pero llevados a su forma caracteristica de cantarlas y interpretarlas, con un sonido que huele a despedida, mezcla de tristeza y de genialidad, todo esto me genera la escucha de este disco, que entiendo que no sea del sonido preferido para los seguidores de los Allman Brothers, es un trabajo personal y mágico.
Versiones de Jerry Garcia, Tim Buckley, Bob Dylan, Willie dixon, Lowell Goerge, Spooner Oldham & Dan Penn o Jackson Browne suenan en mi tocadiscos esta mañana como una misa de redención, este disco para mi es muy especial y nunca le agradeceré lo suficiente a Gregg haberlo grabado.


2 comentarios:
Con ese apellido nada puede salir mal.
Amén, solamente por su versión del "Black Muddy River" es imprescindible tenerlo cerca.
Publicar un comentario