Y porqué sigo comprandome discos de Neil Young? pues no lo sé, supongo que es lo mismo que cuando quedas para tomas unas cervezas con ese amigo con el que sabes que vas a tener una tertukia de las buenas, sin prisas, paladeando el momento, con esa sensación de haber hablado de lo mismo en otras ocasiones, pero te dejas llevar, esa sensación es la que tengo cuando acaricio la carpeta de su disco, lo coloco en el plato y me dejo llevar con su adición, sin ganas de descubrir nada nuevo solamente compartir el momento con su musica.
Neil ya está instalado en la octava planta, la edad no perdona y el no quiere disimiularlo, para compensarlo se junta con grandes musicos como Micah Nelson, Corey McCormick, Anthony LoGerfo y Spooner Oldham. bautizados desde su disco anterior como the Chrome Hearts, el sonido esta vez me evoca a un Harvest o un Harvest Moon, canciones que fluyen, ninguna salida decibelica, con un sonido vintage con una voz casi fragil pero con esas melodias que me tienen enamorado de por vida, temas nuevos, alguno rescatado de sus increibles libros de canciones aparcadas durante decadas, la udición en continuo es casi obligada, no te atreves a parar la reproducción y eso que hay temas con un minutaje importante"Second song" supera los 11 minutos (sin Crazy Horse!) "Soon i might be going" los 9 minutos, pero tanto da, fluye, si quieres descubrir a Neil no coiences por este, pero si estas enganchado, esto es un regalo del viejo lobo para los enganchados (como yo).


2 comentarios:
Que suerte haber sido contemporaneos en un, yo diria, 60% de la carrera musical de este monstruo. Larga vida a su memoria.
Nunca suficientemente valorado, para mi es como "casa" siempre apetece volver.
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